El proceso comienza con la solicitud de un encargo a Servatas, tras la cual se asigna la realización del informe a un técnico con experiencia contrastada en la zona de la solicitud de tasación. Al técnico se le envía junto con el encargo del informe toda la documentación que obra en poder de Servatas, pero que siempre se puede ampliar en función de las necesidades propias de cada informe de valoración.
El técnico comienza con un análisis de la documentación y realiza una visita al inmueble a valorar en la que toma mediciones, levanta un plano del mismo cuando procede, recaba datos del inmueble, del edificio y de la zona, anotando entre otras las diferentes calidades y estado de conservación de los elementos a valorar y adyacentes.
Una vez realizada la visita, el técnico realiza un cotejo de la documentación que obra en su poder con los datos comprobados en la visita y realiza un proceso de análisis y elaboración del informe en el que a grandes rasgos realiza los siguientes procesos:
- Descripción de los aspectos formales del inmueble a valorar.
- Búsqueda y análisis comparativo de muestras de mercado similares al inmueble de valoración.
- Establecimiento de un valor de reposición neto por el método de coste en función de los valores del suelo, costes de construcción y de la depreciación aplicable al inmueble a valorar.
- Establecimiento de un valor de mercado por comparación basado en las muestras de mercado.
- Confección del informe.
Una vez finalizado el informe es enviado a las oficinas de Servatas, donde el departamento de control de tasaciones realiza una revisión del mismo, siguiendo los procedimientos establecidos en el sistema de calidad ISO 9001:2000 implantado en Servatas, revisando tanto los aspectos formales como los aspectos intrínsecos y de carácter económico de la tasación.
Una vez validado el informe se pasa al proceso al departamento de administración para la impresión y encuadernación del informe, tras lo cual se le entrega al cliente.